Papa a la huancaína

La comida chifa
23/07/2019
La leyenda de la viuda alegre
20/08/2019

El Perú es un país que es rico en turismo, cultura, tradiciones, arquitectura e historia, pero lo que más atrae a personas de todo el mundo y una de las cosas por las que destaca bastante es su gastronomía, la cual representa la identidad de este país y por supuesto es su sello en todas partes del mundo.

Todas sus comidas tradicionales encantan a muchas personas en todo el mundo incluso a los paladares más finos. La papa a la huancaína es uno de los platillos tradicionales y característicos del Perú, y hay quienes la catalogan como una de las mejores comidas que se pueden probar en el Perú.

El origen de la papa a la huancaína tiene varias versiones, sin embargo solo 2 son bastante conocidas y son las que más se acercan a ser verídicas, una de ellas apunta a que desde finales del siglo XIX ya este plato era servido en Junín, que es una de las regiones peruanas.
Se dice que el creador de esta deliciosa comida compraba las papas, que son el ingrediente principal, en el Valle del Río Mantaro, en Huancayo-Junín y de allí recibió ese nombre de “Papa a la Huancayo” y con el pasar de los años, comenzó a nombrarse como “papa a la huancaína” que es como la conocemos hasta el día de hoy.

Cabe destacar que Huancayo es también una de las ciudades más visitadas en el Perú.
La otra versión de la historia de la Papa a la Huancaína es la que narra Jorge Stambury, en su libro “la gran cocina peruana” y en ella alega que el origen de este plato se remonta a las épocas de la construcción del Ferrocarril del centro que hace la ruta desde Lima hasta Huancayo.
Cuenta que miles de constructores trabajaban en la obra y picaban piedras de los cerros para ir abriéndole el camino a lo que sería la ruta de dicho ferrocarril.

Ellos se alimentaban gracias a la ayuda de los habitantes de Huancayo, que se encargaban de darles alimentos para que tuvieran energía suficiente para realizar su ardua y demandante labor.
Y según la historia había una cocinera que solía ser amable y buena con los trabajadores y cocinaba la papa del Valle del Río Mantaro acompañada de huevo y de una deliciosa salsa de queso que era la preferida de todos por lo que con el tiempo los mismos trabajadores le colocaron “La huancaína” como apodo a la cocinera y después se le atribuyó ese nombre al plato poco a poco tomó fama, conocido en todo el Perú como también la receta para preparar esa genialidad gastronómica.

En tiempos pasados, la salsa se preparaba con queso desmenuzado y rocoto sancochado molido y mezclado con leche, pero en la actualidad no se usa mucho el rocoto en la elaboración de la papa a la huancaína, puesto que fue reemplazado por el ají amarillo, a este plato se le acompaña al momento de servirlo, con aceitunas y lechuga. También es posible encontrar la salsa ya elaborada en los comercios y supermercados. En el Restaurante Raíces Sevilla puedes encontrar y degustar este delicioso plato.