La Leyenda del Tesoro

Historia de la comida peruana
20/09/2019

La cultura del Perú es una de las más ricas a nivel mundial, el legado de los ancestros incas es muy extenso y variado. Por tanto, ese legado, junto con las fusiones culturales, dieron cabida a una gran diversidad tanto en gastronomía, historia, costumbres, y folklore; en general, mucha diversidad cultural. Así pues, nacen también leyendas, cuentos y mitos que van de la mano con creencias ancestrales, y muchas de ellas son protagonizadas por seres o entes mágicos, buenos o malos, o inclusive pertenecientes al “más allá”. Leyendas como “la leyenda del tesoro” nativa de Huacho, en Lima.

Cuenta la leyenda que todos los lugareños afirmaban que existía una casa que se hallaba donde actualmente se encuentra la posta médica de la campiña de Huacho, en la que residían unos ancianos. Estos humildes viejitos vivieron mucho tiempo en aquella casa, y como es natural, con el paso de los años estos misteriosos ermitaños fallecieron. Luego de este suceso, la casa fue vendida y nuevamente habitada. Aquellos nuevos arrendatarios eran de ascendencia española y a penas en su primera primara noche dentro de la casa y cuando el reloj dio las 12:00 de la noche estaban despiertos y escucharon una voz que decía en voz bastante alta “caigo o no caigo…” los nuevos dueños de la casa, aterrados al oír esa voz extraña, de inmediato salieron huyendo de allí y al día siguiente sin perder tiempo realizaron los preparativos y arreglos y sin pensarlo dos veces abandonaron la casa para siempre.

Pasó el tiempo y años después volvieron a habitar la casa un señor y su esposa que se habían enterado de lo sucedido pero hicieron caso omiso a los comentarios. Después de tres días de encontrarse haciendo vida en esta casa, también llegadas las 12:00 de la noche oyeron aquella voz de la que tanto se hablaba entre los habitantes de Huacho. “Caigo, o no caigo…”. Los nuevos habitantes de la casa ignoraron completamente la primera y la segunda vez que oyeron el sonido de aquella voz, que pronunciaba una y otra vez aquella extraña frase. Sin embargo a la tercera vez que la escucharon se fueron corriendo y llamaron a los vecinos para pedir alojamiento en su casa.

Luego de ese último suceso, la casa estuvo mucho, mucho tiempo deshabitada. Con el paso de los años, llegaron unos señores nuevamente a habitar la casa. Dichas personas venían de la sierra y al enterarse de la historia terrorífica de la misteriosa casa, manifestaron que lo narrado por los vecinos era pura imaginación y fueron a vivir tranquilos y confiados a casa. Pasadas las 11:00 de la noche la señora de la casa se encontraba en la cocina friendo unos pescados para cenar. Mientras ella cocinaba comenzó a escuchar una fuerte voz que decía “caigo, o no caigo…” y de inmediato se dio cuenta de que no eran simplemente imaginaciones las historias que sus vecinos contaron. De inmediato llamó al señor. Cuando este llegó a la cocina volvieron a oír aquella terrorífica voz y el señor contestó: “cae nomás” y cayó una pierna.

Seguidamente escucharon de nuevo esa frase y volvieron a responder lo mismo. Y fue así sucesivamente, mientras ellos respondían, iban cayendo todas las partes de lo que parecía un cuerpo y cuando éste ya estaba formado, los señores voltearon y vieron un hombre alto que les manifestó: “Ustedes son los más valientes que he encontrado y les voy a dar todo el tesoro que tengo aquí”, y les señalo debajo de una silla.

Luego de esto, aquél ser del más allá desapareció y justo en ese momento empezaron a brotar monedas de oro y los señores tomaron dicho tesoro. A partir de ese momento fueron ricos debido a su valentía premiada.