El Señor de Chacos

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Existe una festividad religiosa dedicada al patrón de Chacos, que se lleva a cabo en el distrito de San Rafael, provincia de Ambo (Huánuco). Por ello, cada año se celebra una fiesta en su homenaje. Dicha festividad, que tiene una duración de 6 días, logra reunir a millones de feligreses fieles de distintas ciudades del Perú e incluso algunos asistentes de otros países del mundo que viajan con la intención de venerarlo.

Segun cuenta la historia del Señor de Chacos, hace mucho, mucho tiempo atrás una pastora se vio sorprendida y llena de curiosidad al oír un fuerte y constante martilleo. Ella, llena de curiosidad, decidió que debía acercarse, ya que era la única manera de saber qué era lo que estaba ocasionando aquel ruido tan fuerte. Una vez que estuvo en la fuente del sonido, se encontró con un anciano que estaba muy concentrado tallando una cruz.

La pastora, llena de intriga por saber qué era lo que hacía aquel hombre, comenzó preguntando: ¿Cómo te llamas? Pero el señor siguió en su labor sin inmutarse. Luego la pastora preguntó: ¿De qué lugar eres? Y continuó: ¿por qué haces esa cruz, y donde la vas a llevar?. El carpintero apartó la vista de su cruz y la posó en la pastora, solo para responder: “Yo soy carpintero, desde muy pequeño. Y la cruz la estoy construyendo simplemente para mi” y luego continuó trabajando. La señora, aún muy llena de dudas y de preguntas, se limitó a observar al carpintero, y luego de detallarlo detenidamente comenzó a darse cuenta de que el rostro de aquel hombre estaba muy pálido, y sorprendida por su esfuerzo que estaba haciendo el anciano, decidió ofrecerle su cesta con comida y le sugirió que descansara. A lo que el anciano volvió a mirarla y le respondió: “No, no hace falta. Pero quiero que vuelva mañana. Y cuando venga, quiero que me traiga muchas flores hermosas”. Y se limitó a seguir trabajando.

Cuando la pastora volvió al día siguiente con las flores que solicitó el anciano, quedó sin aliento. Ya que el anciano se encontraba crucificado y disecado. El acontecimiento fue difundido en todos los pueblos cercanos, como San Rafael (Huánuco), Huariaca y Pallanchacra (Pasco). Los pobladores de este último pensaron en llevárselo convencidos de que la imagen les pertenecía. Con una actitud egoísta y llenos de capricho llegaron para trasladarlo pero no contaban con el poder milagroso del Señor de Chacos, puesto que al intentar cargarlo se hacía pesado al punto que se volvía imposible de llevar. Y peor aun, se desataron con furia una gran variedad de fenómenos meteorológicos, que no afectaban a los chacosinos que estaban parados junto a su santo patrón, pero sí afectaban a las pallachancrinos quienes, espantados, decidieron huir.

Luego de un tiempo, ocurrió otro hecho milagroso que incluía al Señor de Chacos. En la capilla donde se resguardaba su imagen, ocurrió un accidente con una vela que ocasionó un terrible incendio en el que todo fue quemado hasta destruirse, y lo único que se salvó fue la imagen, aunque con un aspecto más oscuro que la versión original. También se cuenta que las monjas de la capilla debían cortar regularmente las uñas y el cabello de la imagen, puesto que cuentan que “seguía creciendo”.